Terremoto en Japón: magnitud de 7.1 dejó al menos 50 heridos en la prefectura de Kumamoto

El impacto del movimiento telúrico también generó escenas de caos en zonas comerciales y de transporte

Un potente sismo de magnitud 7,1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu al sur de Japón, dejando a su paso decenas de personas hospitalizadas, severos daños en infraestructuras y múltiples emergencias activadas.

El temblor, cuyo epicentro se situó a apenas 10 kilómetros de profundidad, alcanzó la intensidad máxima en la escala sísmica nipona. Aunque la alerta inicial de tsunami fue descartada horas después, las autoridades locales y la policía se encuentran desplegadas verificando el paradero de varios ciudadanos inubicables y atendiendo el colapso de al menos una docena de viviendas e incendios en la región.

El impacto del movimiento telúrico también generó escenas de caos en zonas comerciales y de transporte. En la localidad de Kashima, un centro comercial sufrió el desprendimiento de sus paredes y el colapso de la estructura superior, seguido por una fuerte explosión cuyos daños humanos se evalúan a contra reloj.

Adicionalmente, miles de hogares han quedado desprovistos de energía eléctrica, mientras que tramos de carreteras de la región presentan fracturas considerables que dificultan la llegada de los equipos de emergencia a las áreas más alejadas.

Las redes hospitalarias de la zona han recibido a más de medio centenar de pacientes con diversas contusiones y cuadros de diversa gravedad. Entretanto, los bomberos combaten cerca de siete incendios desatados a raíz del temblor principal, el cual estuvo seguido por una constante cadena de réplicas que mantienen en zozobra a los habitantes del sur del país.

Alerta máxima ante el peligro de nuevos movimientos telúricos

Frente a la gravedad del panorama, el Gobierno central de Japón instó a los ciudadanos a no bajar la guardia debido a que la actividad en la falla geológica continúa muy activa. Durante una conferencia de prensa de emergencia, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, advirtió a la población sobre los riesgos latentes: “Pueden producirse sismos de la misma magnitud en la zona”, enfatizó la autoridad.