
Los sismos se producen por el movimiento constante de las placas tectónicas, siendo los más frecuentes en Perú los de subducción, donde la placa de Nazca se introduce bajo la sudamericana.
También existen sismos intraplaca que se originan por fracturas internas y generan un movimiento vertical, como los sentidos en el país de Colombia.
Los sismos de subducción ocurren cuando la placa de Nazca se introduce bajo la placa sudamericana, generando ondas que se propagan lateralmente.
“Vienen de una superficial moderada y viajan predominantemente en forma horizontal”, explicó el sismólogo Zenón Aguilar.
Este tipo de sismo fue el que se sintió en Pisco en 2007. Por otro lado, los sismos intraplaca se producen por la fractura de una placa y generan ondas que viajan verticalmente.
“Te generan un impulso vertical, de más de arriba hacia abajo”, señaló el especialista. Estos sismos, como los ocurridos en Colombia, son percibidos como un fuerte sacudón desde el fondo.
Los especialistas del CISMID han detectado 4 grandes zonas frente a la costa peruana donde se acumula energía: frente a Lima, Cañete, Barranca y Huarmey.
“Cada una de esas zonas, si se rompe individualmente, generaría un sismo con magnitud mayor a 8.2. Y si se rompen los 4 bloques simultáneamente, sería un mega evento de más de 500 kilómetros de longitud de ruptura, generaría el sismo de magnitud 8.9”, advirtió Aguilar.
Lima acumula un silencio sísmico de más de 280 años, lo que aumenta el riesgo de un terremoto de gran magnitud.