Violencia escolar: las claves para prevenir el bullying en los colegios

Especialista explica qué habilidades deben reforzarse desde la infancia para prevenir casos de acoso

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La violencia escolar puede comenzar con insultos, burlas, amenazas u otras conductas que, si no son atendidas oportunamente, pueden convertirse en formas habituales de relacionarse entre estudiantes. Frente a este escenario, la psicóloga y docente de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), Elva Franco Delgado, sostiene que la prevención debe iniciarse desde edades tempranas y mantenerse durante las distintas etapas del desarrollo.

La especialista considera que el trabajo debe involucrar tanto a las instituciones educativas como a las familias. “La prevención se debe constituir a través de programas de formación en valores, de habilidades sociales y de educación de la sexualidad. Programas que tienen que ser permanentes en el tiempo y de acuerdo a la etapa del desarrollo del estudiante”, explicó Franco.

El tema cobra relevancia ante los registros reportados por el Ministerio de Educación. En lo que va del año, el portal SíseVe reportó 11 mil casos de violencia escolar a nivel nacional. “Prevenir la violencia escolar implica construir desde la familia, la escuela y la comunidad formas de convivencia basadas en el respeto, la empatía, la regulación emocional y la resolución pacífica de los conflictos”, agregó.

¿Por qué son importantes las normas de convivencia?

Para la especialista, establecer reglas dentro de un colegio no es suficiente si estas no forman parte de las experiencias cotidianas de los estudiantes. La convivencia escolar requiere que los alumnos entiendan por qué existen determinadas normas y cómo estas influyen en la manera en que interactúan con sus compañeros.

“No basta con un manual de normas de conducta. Tenemos que hacerlas vivas”, afirmó Franco. Bajo esta perspectiva, la prevención implica que el respeto y la convivencia sean parte permanente de la dinámica escolar, y no únicamente contenidos abordados durante campañas o actividades puntuales.

¿Qué papel cumple la familia frente a la violencia escolar?

Los padres y cuidadores también tienen una función importante en el aprendizaje de habilidades relacionadas con la convivencia. Según Franco, los adultos cercanos representan algunos de los primeros referentes para que los menores aprendan a expresar lo que sienten, relacionarse con otras personas y afrontar los desacuerdos.

Mantener espacios de comunicación y confianza puede ayudar a que los niños y adolescentes tengan mayores herramientas para hablar sobre situaciones que les generan malestar. El acompañamiento familiar también permite identificar cambios en su comportamiento y prestar atención cuando aparecen dificultades en sus relaciones con otros estudiantes.

¿Qué hacer cuando ya ocurrió una agresión?

La prevención no reemplaza la necesidad de actuar cuando se registra un caso de violencia escolar. La especialista considera necesario que los colegios cuenten con protocolos claros para responder de manera oportuna ante estas situaciones.

La intervención, además, debe considerar tanto al estudiante que sufrió la agresión como a quien la ejerció. En los casos que requieran una atención especializada, Franco plantea que la institución educativa debe coordinar con los sectores Salud y Educación, además de las autoridades correspondientes.