
Wendy Sulca relata esta vez un nuevo capítulo en su gran historia: la visibilización del autismo de su hermana Lady.
La cantante peruana presentó por primera vez a Lady, de 15 años, a quien describió como “el amor de su vida”.
El emotivo momento ocurrió en una entrevista exclusiva para Día D, donde Wendy mencionó que la canción “Mi ángel” es un homenaje a su hermana y un llamado a la inclusión.
Días después, la artista visitó el cementerio Nueva Esperanza para cantarle con un arpa a Franklin Sulca, su padre fallecido en un accidente de tránsito cuando ella apenas tenía 8 años.
La cantante aprovechó su plataforma para lanzar un mensaje directo a la sociedad.
Wendy Sulca pidió mayor empatía hacia los niños autistas en tres espacios fundamentales: colegios, parques y el entorno familiar.
“Que los papás hablen mucho con sus hijos, que no haya discriminación”, declaró la artista. Leidy, su hermana menor, se convirtió así en la inspiración principal de este nuevo activismo.
La cantante aseguró que Leidy les ha enseñado a enfrentar las adversidades sin rendirse.
En el Perú, miles de familias enfrentan barreras de inclusión educativa y social. Wendy Sulca busca ahora usar su fama para cambiar esa realidad.
“Te amo con todo mi corazón, nunca te voy a hacer falta”, le dijo a su hermana en cámara. La cantante prometió estar siempre presente en las buenas y en las malas.
La visita al cementerio Nueva Esperanza se convirtió en un homenaje lleno de simbolismo. Wendy llegó con un arpa para cantarle a su padre “Paloma Torcaza”, canción que practicaban juntos cuando ella era niña.
Allí recordó la frase más importante que Franklin Sulca le enseñó: “El escenario no le gana al artista, el artista le gana al escenario”.
Esa lección, confesó, la salvó cuando se moría de nervios antes de subir a cantar por primera vez.
El artista falleció en un trágico accidente de tránsito, pero su hija mantiene viva su memoria en cada logro.
El recorrido de Wendy Sulca desde la pobreza extrema hasta las pantallas gigantes de Times Square en Nueva York le da ahora una tribuna única.
La cantante vivió hasta los 14 años en un sótano de Pamplona Alta sin recursos que cubran sus necesidades básicas.
Hoy, su imagen aparece en la portada de Equal Andes de Spotify y maneja su propia marca de ropa, Princesa Inca, en Gamarra.
Ese contraste, asegura, le permite valorar cada oportunidad para ayudar a otros. “Para mí tener mi propio baño ya es tener éxito”, dijo entre risas.
Pero su verdadero triunfo, añadió, será lograr una sociedad más inclusiva para su hermana Lady y todas las personas con autismo.