
Los recientes movimientos sísmicos volvieron a poner en alerta sobre el riesgo que enfrentan miles de viviendas en Lima ante un terremoto de gran magnitud.
En este contexto, el arquitecto Luis Ángel Benítez advirtió que los suelos arenosos de distritos como Chorrillos y Villa El Salvador amplifican las ondas sísmicas y, junto con las construcciones precarias, convierten estas zonas en “bombas de tiempo”.
El especialista señaló que casi 3 millones de viviendas en Lima podrían colapsar y recomendó utilizar ladrillos King Kong en los muros portantes del primer, segundo y tercer piso. Explicó que el ladrillo pandereta no cumple una función estructural y no debe utilizarse para sostener estos niveles.
Para construir pisos superiores, Benítez recomendó utilizar drywall, debido a que es un material más ligero y económico y representa una alternativa frente a estructuras de mayor peso.
Chorrillos, en sectores como Lomo de Corvina, y Villa El Salvador, en los asentamientos Héroes del Pacífico y San Genaro, presentan un alto riesgo por sus suelos arenosos y construcciones precarias.
El arquitecto explicó que el ladrillo King Kong, de 3.5 kilos, cumple una función estructural, mientras que la pandereta, de 1.2 kilos, debe utilizarse solo en divisiones internas y aleros.
El especialista recomendó que, dentro de un departamento, las zonas más seguras son la unión entre columnas y vigas, el área de ascensores y las escaleras de emergencia.
También advirtió que elementos no estructurales, como ventanas de vidrio crudo y luminarias, pueden causar lesiones durante un sismo.
Al alquilar o comprar una vivienda, sugirió verificar el tipo de varillas utilizadas en el techo y evitar construcciones de más de tres pisos sin supervisión técnica.
El arquitecto señaló que en el Perú existe una “inversión social” en las construcciones, por lo que las viviendas ubicadas en los cerros presentan mayores condiciones de precariedad frente a las de otros países.
Benítez enfatizó que la prevención y el cumplimiento de las normas de construcción son fundamentales para reducir el riesgo de pérdidas humanas ante un terremoto.