
Saúl Loander Suárez, de 27 años, fue hallado muerto en la orilla de un río de Maravillas, pueblo de Huánuco, tras asistir a una fiesta patronal. Las investigaciones apuntan que fue emboscado y asesinado por más de una persona.
Los médicos forenses determinaron esa conclusión debido a que su cuerpo presentaba puñaladas y golpes en el cráneo.
La familia denuncia que el primo del joven y el anfitrión de la fiesta coordinan una coartada para protegerse.
Saúl viajó desde Lima el 13 de enero invitado por su primo materno James, quien le ofreció pagar todos los gastos del viaje.
La primera parada fue Huánuco, donde se hospedaron en una habitación matrimonial.
Luego, James abandonó el viaje alegando falta de dinero y Saúl continuó solo hasta el pueblo de Maravillas, donde lo esperaba Adderly, amigo de su primo.
El joven llegó a la vivienda de Adderly a las 11:30 de la noche, dejó su mochila y salió con él a una fiesta patronal.
Videos muestran a ambos bailando juntos. Según la familia, Adderly compró todas las bebidas.
Horas después, Saúl desapareció y su cuerpo fue encontrado con signos de violencia extrema.
Adderly declaró que Saúl se fue ebrio y desapareció por su cuenta.
Sin embargo, el examen toxicológico descartó un nivel de alcohol que justificara ese estado.
La familia también cuestiona que Adderly solo buscó a Saúl durante una hora y luego regresó a la fiesta. La denuncia del hecho ocurrió 48 horas después.
Vecinos de la zona declararon haber escuchado una fuerte pelea en la madrugada cerca del lavadero de la vivienda de Adderly.
Allí encontraron un polo ensangrentado del joven.
La familia también observó arañones frescos en los brazos del padre de Adderly, lo que consideran sospechoso. “De repente también se metió en la pelea”, declaró una hermana de Saúl.
La familia de Saúl denuncia que James, el primo, y Adderly mantuvieron conversaciones en las que coordinaban una coartada.
Uno de los mensajes recuperados dice: “No salgas, mano, para ningún lado, quédate arriba por seguridad”.
James no asistió al velatorio y se mostró evasivo cuando fue contactado por el equipo investigación de Día D. “Ahorita estoy en un campeonato, me toca jugar”, respondió.
El médico forense, José Farro, que analizó el cuerpo determinó que Saúl intentó defenderse.
“Él ha agarrado un cuchillo para defenderse y ahí donde se ha cortado. Lo han agarrado y lo han golpeado. Ha sido más de uno”, explicó el experto.
La familia exige nuevas diligencias y pericias adicionales. “Justicia en la tierra, justicia arriba”, expresó la madre del joven.