
La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) anunció un nuevo remate de bienes embargados donde se ofrecerán casas, terrenos, depósitos y estacionamientos con precios desde S/2.322.
Esta subasta, que ha generado gran interés en el mercado inmobiliario, se realizará los días 23 y 25 de junio de 2026.
La entidad tributaria realizará una subasta pública de 100 bienes embargados valorizados en más de S/37.8 millones, como parte de sus acciones de cobranza a contribuyentes con deudas tributarias.
Entre los inmuebles disponibles se encuentran:
Los precios base van desde un clóset en Surco por S/2.322, hasta terrenos que superan los S/2.6 millones.
Los bienes están distribuidos en distintas regiones del país, principalmente en:
En Lima destacan más de 30 depósitos y 14 estacionamientos, además de viviendas y locales comerciales en zonas de alta demanda inmobiliaria.
Entre los terrenos, también hay 12 predios rústicos en Salas (Ica) y otros ubicados en Guadalupe (Ica), Paracas, San Juan de Lurigancho, Puente Piedra, Pachacámac, Santa Anita, Castilla, Catacaos y Asia, los cuales se encuentran en zonas agrícolas, urbanas e industriales. Finalmente, se incluyen dos terrazas en Asia.
La subasta se llevará a cabo en dos fechas:
El proceso se realizará en la sede de Sunat en Av. Arenales 335-357, Cercado de Lima.
Para participar, primero debes revisar el listado de bienes en el portal oficial de remates de la Sunat. Luego, es importante verificar las bases, los precios base y las condiciones del proceso antes de acudir a la sede con tu DNI el día del remate.
En ese momento, podrás presentar tu oferta en un sobre cerrado y depositarlo en el ánfora habilitada. Posteriormente, se realizará la apertura de sobres y la adjudicación de los bienes.
Si resultas ganador, deberás efectuar el pago dentro de los plazos establecidos.
La Sunat ejecuta estos remates como parte de la cobranza de deudas tributarias. Cuando un contribuyente no regulariza sus obligaciones, la entidad puede embargar sus bienes y posteriormente subastarlos para recuperar la deuda.
Este mecanismo permite al Estado recuperar fondos, mientras que los ciudadanos pueden acceder a propiedades a precios por debajo del mercado.