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Raquel Vivanco y Juan Felipe Lascarro explicaron las consecuencias emocionales de comparar a tu hijo con otros.
Ambos especialistas coincidieron en que esta práctica, aunque suele hacerse sin mala intención, afecta la autoestima y la identidad del menor.
El coach de vida Juan Felipe Lascarro señaló durante la emisión que los padres suelen expresar comparaciones por motivación, pero advirtió que “una cosa es como nosotros los expresamos y otra cosa es como nuestros hijos lo escuchan”.
Según explicó, los niños pueden no enojarse con sus padres tras ser gritados, pero sí se enojan consigo mismos porque sienten que cometen el error.
Lascarro distinguió entre conducta e identidad: “hay que trabajar muy bien la conducta, pero hay que cuidar muy bien la identidad”, precisó.
La especialista en jóvenes y adolescentes Raquel Vivanco sostuvo que frases como “yo a tu edad ya trabajaba” o “a ti te damos todo” no ayudan a los hijos y, por el contrario, bajan su autoestima.
“Esas ya no son comparaciones, esas son extensiones de los padres que quieren que sus hijos lleguen a ser como ellos”, afirmó Vivanco durante el programa.
La especialista agregó que un padre que reclama constantemente minimiza a su hijo en vez de ayudarlo, y que estas palabras causan heridas emocionales de manera definitiva.
Vivanco recomendó reemplazar las comparaciones por preguntas orientadas al acompañamiento, como “¿qué te está faltando para que puedas mejorar?”.
Asimismo, planteó un ejemplo de comunicación positiva: ante un niño que llega feliz con una nota de 14 en matemáticas, sugirió responder “está muy bien tu nota, pero vamos a ver qué podríamos hacer para que esa nota pueda mejorar”, en lugar de contrastar con el rendimiento de un compañero.
Lascarro complementó que educar es acompañar y guiar, y advirtió que muchos padres intentan cumplir ese rol con celular o tablet, cuando lo fundamental es dedicar atención y tiempo.
Ambos especialistas coincidieron en la importancia de que los padres tomen conciencia de que, por querer motivar, pueden estar lastimando el autoconcepto de sus hijos.