
El general Óscar Arriola, comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), enfrenta críticas por el aumento de la inseguridad; la policía corrigió las cifras de extorsiones de 6,000 a más de 10,000 en lo que va del año, y sus estrategias no dieron los resultados esperados.
La policía inicialmente aseguró que se registraron poco más de 6,000 denuncias por extorsión, pero luego corrigió la cifra a más de 10,000 en lo que va del 2026, una diferencia de casi 4,000 casos.
La gestión de Arriola también estuvo marcada por declaraciones polémicas, como afirmar que la delincuencia estaba retrocediendo mientras los ataques se multiplicaban.
Su gestión apostó por seguros, patrullajes focalizados y estados de emergencia, pero estas no dieron el resultado esperado.
La polémica también acompañó su gestión, con frases que dieron la vuelta al país, como cuando habló de criminales mientras las extorsiones no cesaban.
El nuevo gobierno de Keiko Fujimori deberá decidir si ratifica a Arriola o elige a otro comandante general. La ley permite que el nuevo gobierno nombre inmediatamente a otro comandante, pero dentro del reducido grupo de tenientes generales disponibles no abundan personajes libres de cuestionamientos.
El jefe de inspectoría Augusto Ríos Tiravanti, que fue investigado en su momento por las muertes en La Libertad durante las protestas del 2022, es uno de los posibles candidatos.
La decisión recaerá en el futuro ministro del Interior, quien deberá elegir entre continuidad o un cambio de timón en una policía urgida de recuperar la confianza ciudadana.