
Machu Picchu cumple 19 años desde que fue declarada una de las 7 maravillas del mundo moderno, pero detrás de la postal perfecta, la ciudadela enfrenta problemas de gestión que afectan la experiencia de los turistas.
La ciudadela inca, principal destino turístico del Perú, presenta múltiples deficiencias que afectan su imagen. El sistema de venta de entradas carece de digitalización efectiva y ha generado un mercado negro.
“Permiten que bots, empresas que quieren socavar el sistema, reserven ficticiamente y luego suelten las entradas para poder ellos mismos venderlos”, explicó la presidenta de Apotur, Claudia Medina.
A ello se suman problemas de infraestructura y mantenimiento del santuario, así como disputas que han terminado en bloqueos por el control del traslado de turistas desde Aguas Calientes a la ciudadela.
Las cifras también son preocupantes. El santuario no ha logrado recuperar los niveles de visitantes previos a la pandemia.
“Ni siquiera hemos recuperado las cifras prepandemia. Obviamente hemos cerrado el año pasado con 3 millones 800 turistas”, señaló la presidenta de Apotur.
Además, el interés por el Perú como destino turístico ha disminuido un 14 % en comparación con el año anterior, lo que representa una pérdida económica significativa.
“Un turista menos son 1000 a 1500 dólares menos que el Perú pierde”, advirtió.
La organización New7Wonders que otorgó el reconocimiento a Machu Picchu ha realizado advertencias sobre los problemas en la gestión, la venta de entradas y el trato a los turistas.
Claudia Media enfatizó que estos problemas se han convertido en una forma de marketing negativo para el Perú y destacó la importancia de tomar acción en todos los niveles del Estado.
“Peligro siempre existe porque el tema de turismo es muy sensible a todos los riesgos que pueden ser tanto riesgos sociales como de infraestructura”, afirmó.
Añadió que se deben unir esfuerzos porque “al final se trata del Perú”, y que las pérdidas económicas afectan a miles de familias que dependen directa e indirectamente del turismo.