“Pheromone-maxxing” se viraliza con la idea de no bañarse para atraer mujeres

La tendencia propone abandonar jabón, desodorante e incluso ropa limpia para potenciar el supuesto “olor seductor” del cuerpo.

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Dejar la ducha, evitar el desodorante y hasta usar ropa sin lavar antes de una cita. Esa es la lógica detrás del pheromone-maxxing, una tendencia que circula en TikTok y sostiene que mantener el olor corporal natural puede aumentar el atractivo sexual. La idea parece sencilla: si el olor natural atrae, eliminar todo aquello que lo reduzca debería potenciarlo. Pero la evidencia científica no respalda que los humanos tengan feromonas capaces de producir ese efecto de forma clara y reproducible.

La práctica forma parte del looksmaxxing, una corriente de internet que promueve estrategias para maximizar el atractivo físico. Según Fox News, el pheromone-maxxing se asocia principalmente con adolescentes y hombres jóvenes y circula en Estados Unidos al menos desde 2024.

¿Por qué algunos hombres creen que el sudor atrae?

Las feromonas son sustancias químicas que funcionan como señales entre individuos de una misma especie y pueden influir en comportamientos como el apareamiento. Los seguidores del pheromone-maxxing trasladan este mecanismo a los humanos y sostienen que ducharse o utilizar desodorante elimina sustancias que podrían favorecer la atracción.

El problema es que la ciencia no ha confirmado hasta ahora una feromona humana capaz de producir ese efecto de forma clara y reproducible.

Aunque se ha investigado la androstadienona por décadas, una revisión de 2025 en Physiology & Behavior determinó que no puede clasificarse como feromona humana. Además, Scientific American señala que no existe evidencia científica de que el olor humano provoque una respuesta conductual fuerte.

¿El olor corporal sí influye en la atracción?

Que no existan feromonas humanas confirmadas no significa que el olor sea irrelevante. Algunas investigaciones han encontrado asociaciones entre el olor corporal y la percepción social o la elección de pareja, aunque estos efectos no permiten hablar de una respuesta feromonal.

Uno de los experimentos más conocidos es el “estudio de las camisetas sudadas”, realizado en 1995. Los investigadores observaron que algunas participantes preferían el olor de hombres con perfiles diferentes en determinados genes del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC), relacionado con el sistema inmunitario y el olor corporal.

Sin embargo, la ciencia no respalda esta idea: mientras un estudio de 2019 mostró resultados mixtos, un metaanálisis de 2020 no halló pruebas de una preferencia general. Por ello, evitar la ducha no conserva feromonas, solo acumula sudor, bacterias y suciedad en la piel.

Cuando la tendencia va más lejos

Algunos seguidores utilizan ropa sin lavar para acumular olor corporal e incluso consumen su propia orina con la idea de aumentar sus supuestos niveles de feromonas, según Vice. Esta última práctica no tiene respaldo científico como método de atracción y puede implicar riesgos para la salud.

La tendencia también se ha relacionado con contenido sobre sudor y axilas difundido en TikTok, pues algunos creadores de contenido erótico utilizaron estas imágenes para evitar que los algoritmos las clasificaran como material explícito.

El olor corporal puede influir en cómo percibimos a otras personas, pero eso está lejos de convertir el sudor en una fórmula de seducción. Hasta ahora, la ciencia no respalda que dejar la ducha sea el camino para volverse irresistible.

El fenómeno, además, circula en redes al menos desde 2024, cuando usuarios de Reddit ya documentaban la tendencia y generaban reacciones mayoritariamente críticas.

El olor corporal puede influir en cómo percibimos a otras personas, pero eso está muy lejos de convertir el sudor en una fórmula de seducción. Hasta ahora, la ciencia no respalda que dejar la ducha sea el camino para volverse irresistible.