Apoyo para Don Leoncio: tiene 61 años y cuida a su esposa con Parkinson e hijo con autismo

La familia recibió apoyo económico y ofertas de terapia de parte de la audiencia.

Especialista de INDECI muestra la mochila de emergencia durante entrevista en Así de Simple.

La historia de Leoncio Ríos tuvo un giro esperanzador gracias a la solidaridad de la audiencia.

El padre de familia, de 61 años, quien dedica su vida al cuidado de su esposa Sara, diagnosticada con parkinson, y de su hijo Alexander, con autismo severo, comenzó a recibir ayuda tras la difusión de su caso.

Como resultado del apoyo recibido, Alexander logró obtener una cita médica para continuar con su tratamiento.

¿Qué situación enfrenta Leoncio Ríos con su esposa y su hijo?

Desde hace varios años, Leoncio Ríos asumió por completo el cuidado de su familia. A sus 61 años, atiende a su esposa Sara, quien padece Parkinson en fase 2 y diabetes. También cuida a su hijo Alexander, de 21 años, diagnosticado con autismo severo, retardo mental y síndrome de pánico.

Alexander requiere supervisión permanente debido a su condición. Es hiperactivo y no desarrolla lenguaje verbal. Además, presenta episodios de agresividad. Por ello, Leoncio mantiene las puertas de su vivienda cerradas con llave para evitar que salga sin supervisión.

La responsabilidad de cuidar a ambos también ha afectado la salud de Leoncio. Padece hipertensión e hipotiroidismo.

Sin embargo, reconoce que dejó de lado sus propios tratamientos porque dedica la mayor parte de su tiempo a atender las necesidades de su esposa y su hijo.

Apoyo que ha recibido la familia tras la difusión del caso

La difusión del caso en ATV despertó una amplia muestra de solidaridad entre los televidentes.

Gracias al apoyo recibido, la familia obtuvo donaciones de amantadina, un medicamento que no se comercializa en el Perú y que ayudará a Sara a controlar las crisis de discinesia provocadas por el Parkinson.

El respaldo también permitió que Alexander consiguiera una cita médica luego de ocho meses de espera, un paso importante para retomar su atención especializada.

Además, decenas de personas se comunicaron con la familia para ofrecer apoyo económico mediante Yape, terapias y orientación a través de distintas redes de ayuda.