La incansable labor de los perros rescatistas tras los terremotos en Venezuela

Los perros rescatistas reducen de siete horas a treinta minutos el tiempo para hallar sobrevivientes.

Perro rescatista Tsunami busca sobrevivientes entre escombros del terremoto en Venezuela

Tsunami, un perro de raza Border Collie de 9 años, se ha convertido en el héroe de cuatro patas que encabeza las labores de rescate en Venezuela tras el devastador terremoto que azotó el estado de La Guaira.

Con su olfato y oído, este veterano canino que se retira después de esta misión, encontró a 13 personas con vida en un solo día.


¿Cuál es el papel de los perros rescatistas en los terremotos de Venezuela?

Los perros rescatistas son fundamentales en la búsqueda de sobrevivientes. Su olfato y oído agudo les permiten localizar personas bajo los escombros en apenas 30 minutos, mientras que un equipo humano puede demorar hasta 7 horas.

Tsunami, el perro rescatado que ahora salva vidas

Este border collie que encontró a 13 personas con vida en una jornada, fue alguna vez víctima de maltrato animal hasta que una asociación lo rescató y lo entrenó durante dos años.

El canino, que ya cumplió la edad de retiro tras 9 años de servicio, es evaluado constantemente por veterinarios y recibe hidratación y relajantes musculares para recuperarse.


Peruanos y el mundo se unen en la ayuda a Venezuela

El apoyo internacional no se ha hecho esperar. Desde Perú, la perra Kaira, un pastor belga malinois de 4 años, viajó con 40 bomberos y ya logró encontrar a una señora entre los escombros en su primera misión en el extranjero.

Además, equipos de México y España se sumaron a la búsqueda con sus propios canes, mientras que Argentina trajo a Bart, un perro que en sus primeras horas identificó a dos criaturas.

El instinto que mueve a los héroes de cuatro patas

Los perros rescatistas no solo trabajan incansablemente, sino que también enfrentan riesgos. Algunos terminan heridos, como una perrita española que fue atendida para poder continuar con su misión. Sin embargo, su recompensa es ver a las personas salir de los escombros.