Policía desarticula banda de robo de vehículos y extorsión en Lima Norte

Efectivos de la Región Policial del Callao intervinieron una cochera en San Martín de Porres donde los delincuentes desmantelaban vehículos robados y exigían hasta S/8,000 a los dueños para devolverlos.

Efectivos de la Región Policial del Callao desarticularon una banda dedicada a la extorsión y robo de vehículos en Lima Norte, tras intervenir una cochera en San Martín de Porres donde los delincuentes desmantelaban los autos robados para vender sus autopartes en mercados negros como La 50 y San Jacinto.

En el operativo, la policía recuperó un vehículo robado el día anterior en el distrito de Independencia, cuyo dueño recibía amenazas y exigían S/8,000 para devolverlo.

Las autoridades también hallaron otro vehículo completamente desmantelado en solo 10 días, sin motor, llantas ni asientos, y herramientas utilizadas para el chatarreo, incluyendo el cobre de los aditamentos.

¿Cómo operaba la banda de extorsión y robo de vehículos?

Según información de la Policía Nacional, los delincuentes robaban vehículos en diferentes puntos de Lima Norte y los trasladaban a una cochera en San Martín de Porres, donde los desmantelaban por completo.

El coronel Riveros, de la Región Policial del Callao, explicó que el modus operandi incluía tres etapas, primero el hurto del vehículo, luego la negociación y extorsión a los dueños, quienes recibían amenazas y exigencias de dinero para la devolución.

“Primero el hurto, segundo la negociación y la extorsión para que esta persona entregue 8,000 soles para que le devuelvan su vehículo”, detalló el coronel.

La policía logró intervenir durante la negociación y evitar que el vehículo recuperado terminara completamente desmantelado como otros hallados en el lugar.

El impacto del robo de vehículos en Lima Norte

El caso evidencia la rapidez con la que operan las bandas dedicadas al chatarreo en la capital.

Un vehículo robado hace apenas 10 días fue hallado completamente desmantelado, sin motor, llantas, asientos ni computadora, dejando solo la carrocería.

Las autopartes extraídas terminaban en mercados negros como La 50 y San Jacinto, mientras que el cobre de los aditamentos también era comercializado ilegalmente.

Uno de los vehículos recuperados pertenecía a un dueño que dependía de él como herramienta de trabajo para sostener a su familia y pagar la universidad de sus hijos.

El coronel Riveros advirtió que, si la intervención se hubiera demorado un día más, ese vehículo también habría terminado descuartizado, como el vehículo rojo que mostraba el reportaje.

Las nuevas modalidades del crimen organizado

El coronel Riveros destacó que estas bandas han perfeccionado sus métodos y ahora no solo se dedican al robo de autopartes, sino también a la extracción y venta de cobre de los aditamentos de los vehículos, como el aire acondicionado.

“Esta es otra clase de mercado negro. Ya no solamente son autopartes, sino también es la venta del cobre, algo que se está viendo. Son las nuevas modalidades de robo”, explicó el coronel.

La policía incautó herramientas utilizadas para diseccionar los vehículos y continúa con las investigaciones para identificar a más integrantes de la banda y recuperar otras autopartes comercializadas ilegalmente.