
Una madre denunció un presunto caso de maltrato contra su hijo de 11 años, diagnosticado con autismo, dentro de su propia vivienda en Monterrico, en el distrito de Surco.
La acusación recae sobre la bachiller en psicología Pamela Mayory Almenara Loayza, quien brindaba terapias conductuales al menor y quedó registrada por las cámaras de seguridad de la casa.
Según la denuncia, las imágenes muestran a la profesional golpeando la mano y el brazo del niño, arrojándolo al piso y reduciendo sus movimientos mientras él intentaba defenderse.
La madre también aseguró que los videos captaron a la psicóloga fumando durante la sesión, pese a que el menor se encontraba en el ambiente.
Las cámaras de seguridad de la vivienda registraron la intervención de Pamela Almenara, quien acudía al domicilio para brindar terapia conductual al menor de 11 años. Según la denuncia de la madre, el niño no mostró una actitud agresiva durante la sesión.
Pese a ello, las imágenes mostrarían que la terapeuta le golpeó la mano y el brazo, lo arrojó al piso y restringió sus movimientos.
Además, la madre denunció que la profesional fumó durante la atención, pese a que el menor presenta un cuadro de salud que requiere cuidados especiales.
Carol Vázquez aseguró que la terapeuta registra una denuncia por un presunto caso de abuso sexual contra un menor ocurrido en abril de 2026. Según afirmó, la agencia que la contrató no advirtió ese antecedente antes de asignarla para atender a su hijo.
La madre pidió que las autoridades aceleren las investigaciones y eviten que la profesional continúe atendiendo a otros menores mientras se esclarece el caso.
La denuncia ya se encuentra en la comisaría de Monterrico y el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables brinda acompañamiento a la familia. Además, solicitó que la Universidad Científica del Sur evalúe la situación de la denunciada.
Carol Vázquez aseguró que, después de las presuntas agresiones, su hijo mostró cambios en su comportamiento. Según relató, el menor presenta más episodios de ausencia y reacciona con mayor agresividad que antes de recibir las terapias.
La madre explicó que nunca dejaba sola a la terapeuta con el niño, pero las cámaras registraron los hechos cuando nadie observaba la sesión.
Además, pidió que su denuncia sirva para alertar a otros padres y evitar que situaciones similares afecten a más menores.