
Sandra Plevisani preparó un clásico “suspiro de limeña” y, mientras cocinaba, contó la historia detrás de este emblemático dulce.
La repostera explicó que el postre nació en la hacienda de los Ayarza, en San Isidro, y que fue el poeta José Gálvez Barnechea quien lo bautizó como “suspiro de limeña”, inspirado en su textura suave y su delicado sabor.
Durante la preparación, Sandra Plevisani relató que el suspiro de limeña nació en la hacienda de los Ayarza, donde Amparo Ayarza elaboraba el postre con los huevos de la granja y la leche del establo.
Según contó, al probarlo, el poeta José Gálvez Barnechea lo describió como “tan dulce y suave como una mujer de Lima”, dando origen a su nombre.
La repostera también aclaró que la forma correcta de llamarlo es “suspiro de limeña” y no “suspiro a la limeña”, ya que el nombre hace referencia a la mujer limeña.
Para preparar el tradicional “suspiro de limeña”, Sandra Plevisani utiliza los siguientes ingredientes:
Sandra Plevisani explicó que el manjar debe cocinarse a fuego medio y removerse constantemente para evitar que se pegue o se queme.
En cuanto al merengue, recomendó utilizar claras a temperatura ambiente e incorporar el almíbar de oporto y azúcar en forma de hilo mientras se bate.
La repostera señaló que el punto ideal se alcanza cuando el tazón de la batidora se enfría por completo. Además, indicó que el postre puede conservarse entre dos y tres días en refrigeración, pero aconsejó decorar con el merengue solo al momento de servir.
Como toque final, sugirió espolvorear canela y acompañarlo con una copa de pisco.