
Iván Díaz Gutiérrez, empresario trujillano, fue secuestrado durante 11 días en noviembre de 2023 y ahora, su expareja se encuentra prófuga por su condena a cadena perpetua por ser autora intelectual del secuestro.
Sus captores le cortaron ambas orejas y dos dedos para presionar por un rescate de un millón de dólares.
La del empresario, Juanita Guibert Sandoval, fue condenada a cadena perpetua como autora intelectual del secuestro y actualmente se encuentra prófuga de la justicia.
El secuestro ocurrió en noviembre de 2021. Un grupo de delincuentes vestidos con chalecos de policía ingresó al local de Iván Díaz, lo arrastró por el suelo y se lo llevó.
Durante 11 días lo mantuvieron en una casa de un piso, en un cuarto pequeño con una cama y un vaso para orinar.
Los plagiarios pidieron inicialmente un millón de dólares por su rescate.
Iván Díaz declaró que un día antes de ser secuestrado estuvo con Juanita Guibert en un sauna.
“Con Juanita seguía el domingo, yo estaba en el sauna, y el día siguiente después fue el secuestro”, afirmó.
El empresario reconoció que la relación nunca se terminó y que ella tenía 33 tatuajes con su nombre en el cuerpo.
Díaz detalló que la relación con Guibert fue violenta desde el inicio. “Me quemó una camioneta”, contó.
También mencionó ataques con pintura en su negocio y denuncias cruzadas.
Sobre su captor, escuchó una conversación que lo mantuvo con vida: “Había la orden que no me maten. Yo escuché: al tío no lo podemos matar porque la gallina y los huevos de oro”.Empresario muestra sus manos con dedos mutilados tras secuestro en Trujillo
Seis meses después del secuestro, Iván Díaz sufrió un derrame cerebral que le lesionó la mitad del cuerpo, afectando su capacidad para caminar y hablar.
Actualmente viaja a Lima con frecuencia para recibir fisioterapia.
“Más que todo la parte motora me afectó este derrame, pero esto con terapia, rehabilitación, poco a poco lo ha recuperado”, declaró.
El empresario también reveló que teme por su vida y denunció la falta de protección en el país.
“Sí, tengo todos los días, pero qué voy a hacerle si no hay acá, no hay protección en Perú”, afirmó.
Su defensa indicó que la sentencia contra Guibert aún no está consentida y que la prófuga tiene derecho a apelar ante una sala superior.