
El Perú arrastra un peligroso silencio sísmico en Lima de 280 años, según advierte el Instituto Geofísico del Perú (IGP), ya que la energía no se libera en grandes magnitudes desde el terremoto de 1746.
Cabe señalar que, en Lima, más de 350 mil viviendas construidas de manera informal en suelos arenosos o laderas de cerros que terminarían destruidas.
El IGP señala que los temblores moderados recientes no reducen el peligro, ya que no logran liberar la energía acumulada en las placas tectónicas.
El riesgo consiste en la concentración en los distritos como San Juan de Lurigancho (SJL), Comas, Carabayllo y Villa María del Triunfo (VMT), considerados zonas rojas por la informalidad constructiva y el tipo de suelo.
El INDECI estima que un terremoto de 8.8 grados podría destruir 350 mil viviendas informales en Lima, donde el 70% de la población habita en estas condiciones.
Las zonas más vulnerables incluyen Lomo de Corvina en el distrito de Villa El Salvador (VES), donde el suelo arenoso puede sufrir licuación, así como en los distritos de Ventanilla, Barrios Altos y el Cercado de Lima.
El especialista Miguel Estada advirtió que el efecto de licuación, donde la arena se mezcla con agua por la rotura de tuberías, agrava el colapso de las edificaciones.
El experto recomendó estar preparados y reducir el riesgo mediante la participación en simulacros y la identificación de zonas seguras.